Mensaje Ejecutivo de Junio de Chuck Funke

Estimado Asociado de ASEA,

Esperamos que disfrutes el nuevo ASEA News Center. El propósito del News Center es ser una plataforma centralizada para alojar la información destacada y las actualizaciones relacionadas con ASEA. Tendrás acceso a esta plataforma desde la Oficina Virtual y podrás encontrar información oportuna, recursos, artículos y otros materiales para ayudarte a conectar mejor con nuestra compañía, productos y ciencia para que puedas hacer crecer tu negocio. Esperamos que la aproveches como una herramienta para mantenerte conectado e informado sobre todas las cosas increíbles que están sucediendo en ASEA.

Uno de los componentes del News Center es el mensaje ejecutivo y el mensaje de este mes habla de nuestro valor central de colaboración y de por qué es tan importante para el éxito comercial.

Me gustaría presentarles un concepto conocido como la Paradoja de Abilene o el Camino a Abilene. La historia va así:

En una calurosa tarde en Coleman, Texas, una familia se encontraba cómodamente jugando dominó en un porche, hasta que el padre sugirió que hicieran un viaje de 50 millas/80 km a Abilene para cenar. La esposa dice: “Parece una gran idea”. Su hijo, a pesar de tener sus dudas porque el viaje sería largo y caluroso y pensando que sus preferencias no concordarían con las del grupo, dice: “Me parece bien. Solo espero que mi esposa quiera ir”. La nuera (la esposa del hijo) luego dice: “Por supuesto que quiero ir. No he visitado Abilene en mucho tiempo”.

El trayecto es caluroso, polvoriento y largo. Cuando llegan al restaurante, la comida es tan mala como el viaje. Regresan a casa cuatro horas después, exhaustos.

La nuera dice deshonestamente: “Fue un gran viaje, ¿no les parece?”. El hijo admite que, en realidad, hubiera preferido quedarse en casa, pero aceptó ir porque los otros tres estaban muy entusiasmados. El padre dice: “Estaba muy feliz haciendo lo que estábamos haciendo. Solo quise complacerlos”. Su esposa dice: “Simplemente los acompañé para que estuvieran felices. Tendría que haber estado loca para querer salir a ese calor”. El padre luego admite que solo lo sugirió porque pensó que los demás podrían estar aburridos.

El grupo se recuesta, todos están perplejos por haber decidido realizar un viaje que ninguno de ellos quería. Cada uno de ellos hubiera preferido quedarse sentado cómodamente en casa, pero no lo admitieron cuando todavía tenían tiempo para disfrutar de su tarde.

La paradoja de Abilene es un fenómeno que ocurre todos los días, en el que un grupo de personas acuerda colectivamente realizar una acción que va en contra de las preferencias o creencias de cada individuo perteneciente al grupo. Esto puede suceder cuando las personas tienen miedo de expresar sus verdaderas opiniones o preferencias y, en cambio, siguen al grupo para evitar conflictos o desacuerdos.

El primer paso para combatir la paradoja de Abilene es reconocer que existe. Sin conciencia del problema, persistirá. Saber qué buscar y desafiar los acuerdos unánimes puede ayudar a crear la oportunidad para que las personas hablen con honestidad. Esto requiere que exista seguridad psicológica en nuestras relaciones y en nuestras organizaciones.

Las personas deben sentirse cómodas expresando sus opiniones e inquietudes sin temor a represalias. Los líderes tienen la responsabilidad de crear un entorno que fomente la comunicación abierta, en donde siempre se escuchen los comentarios y se valoren las diferentes perspectivas.

El valor central de la colaboración en ASEA establece: “Buscamos aprovechar la experiencia de todas las áreas de la organización”. Nuestro mayor éxito surge cuando combinamos nuestras fortalezas para resolver problemas y lograr nuestros objetivos de manera conjunta.

Hace varios años trabajé con un caballero que constantemente decía: “Si todos pensáramos lo mismo y abordáramos las cosas de la misma manera, entonces solo necesitaríamos a uno de nosotros”. Me pareció divertido en ese momento, pero he llegado a apreciar cuán necesarias son las opiniones, perspectivas y experiencias únicas que nos ayudan a obtener los resultados correctos. Uno de los mayores peligros de colaborar abiertamente es permitir que nuestro ego quede arraigado a nuestras posturas u opiniones. Eso significa que si nuestra postura no es adoptada o aceptada, nuestro ego se va con ella.

En el entorno empresarial tan complejo y acelerado de estos días, la colaboración se ha vuelto más importante que nunca. Al trabajar juntos como equipo, podemos lograr mucho más de lo que podríamos lograr solos. La colaboración nos permite aprovechar diversas opiniones, aprovechar el conocimiento colectivo y las habilidades de otros para impulsar la innovación y la creatividad.

Cuando colaboramos, somos capaces de superar desafíos difíciles, resolver problemas complejos y lograr nuestros objetivos compartidos. Así que aprovechemos el poder de la colaboración y trabajemos juntos para construir un futuro más fuerte, más exitoso y más satisfactorio para nosotros y para ASEA.

Y tal vez este sea uno de los momentos en los que debamos detenernos y preguntarles a todos: “¿Vamos a emprender el camino hacia Abilene?”.

Con aprecio,

Chuck